jueves, 2 de enero de 2014

SANTA MARÍA DE GAVÍN ( iglesias mozárabes III )


Son las ruinas de lo que hubo de ser una de las más bellas muestras del arte serrablés practicando durante los siglos X y XI; hoy consolidados en el parque municipal de Sabiñánigo.




En origen sito en Gavín, a escasos dos kilómetros de Biescas en dirección a Cotefablo, pertenece al grupo de iglesias llamadas mozárabes, y más en concreto se puede emparentar con el “círculo de Lárrrede”, donde podemos encontrar obvias semejanzas entre las cabeceras  de Oliván, Satué o Lárrede.


La de Gavín, en concreto, se define como un ejemplar típico,  con siete arquillos ciegos lombardos sobre lesenas que van a descansar sobre un pódium, friso de baquetones enmarcado entre una moldura tórica y su cornisa, un ventanal aspillerado y todo ello cubierto por techumbre de cuarto de esfera.





Al interior, el ábside se define como un espacio reducido algo sobreelevado a un atrofiado prebisterio –que debió estar cubierto por bóveda de cañón- y, desde allí, arrancaba el resto de una única nave a dos aguas probablemente.




Esta iglesia que cumpliría funciones parroquiales durante siglos en el pueblo de Gavín, sufriría la devastación de la Guerra Civil. Fue durante el otoño de 1937, cuando se desencadenó la cruenta batalla de Sabiñánigo, un hecho muy mal conocido y tratado marginalmente por la historiografía.


Nos debemos situar a finales del verano de 1937, cuando no iban muy bien las cosas para la República: Brunete ha fracasado, el espacio controlado en la Cornisa Cantábrica disminuye; se trata ahora de conquistar Zaragoza –batalla de Belchite- aliviando de paso la presión sobre el ejército del Norte. Como medida coadyuvante se decide abrir un frente subsidiario que alejara tropas nacionales del Ebro, para ello se elige el más septentrional  que se creía el más indefenso.


La operación está prevista para el día 20 de septiembre, aunque se retrasa dos días por problemas operativos, siendo los objetivos principales apresar los núcleos de Jaca y Sabiñánigo. Iniciada el día 22 cae en primer lugar Biescas, mientras Gavín resiste unas horas más; sin embargo el empuje declina y los nacionales tienen tiempo para reorganizarse, asegurar el estratégico enclave industrial de Sabiñánigo, así como Jaca, recuperando algo de terreno. Gavín caerá el día 23, destrozado por la artillería, siendo el último bastión de los defensores el campanario de Santa María, que al quedar sin munición han de rendirse.



Habrá que esperar a los años setenta, cuando con motivo de la construcción del parque municipal de Sabiñánigo se decide el traslado y reconstrucción de los restos, operaciones de las que se encarga “Amigos de Serrablo”, montando la cabeceray el arranque de la nave al final de la avenida Julio Gavín.